La carta del suicida
Octubre 24, 2007
Hora y media después del acto suicida, María entró en la habitación y gritó horrorizada ante la visión de su marido colgado del techo. Tras el primer estallido de furia, culpabilidad y cariño, leyó la carta que Manuel le había dejado en la mesa del escritorio y que decía así:
“María, mi vida, lo siento. Lo siento porque sé que te he hecho daño. Éste ha sido un acto, el último y como siempre, egoísta. No muero por ti, sino por mí. Hace ya mucho tiempo que ambos sabemos que tú ya no me querías, pero nunca te lo he reprochado. En el fondo era… normal. Normal porque ni un solo día desde que te conocí supe hacerte realmente feliz. No fui capaz de darte el hijo que tú tanto anhelabas, nunca participé de tus aficiones, no te besé las veces que debía, no te miré todas las noches mientras dormías… con lo guapa que estabas.
¿Por qué no te mandé las flores con olor a agua fresca que tanto te gustaban?. ¿Por qué no te escribí notas como ésta, pero diciéndote que soñaba contigo mientras no te miraba a ti soñar?. ¿Por qué…?. Ahora ya es tarde. Fui cruel, insensible y no te supe valorar. Te desprecié. Creí que jamás dejarías de sonreírme y no percibí el instante exacto en que dejaste de hacerlo. A lo mejor ni tú misma fuiste consciente del momento en el que sucedió. Creo que ya no notabas el clima de guerra silenciosa que inundaba nuestra vida, con tus silencios y tus miradas ausentes.
Por eso hoy llegó el momento. Esta mañana, no sé ni quiero conocer el motivo, te levantaste feliz. Cuando salí de la ducha y te vi sentada en la cocina, desayunando, me miraste con ojos de luz y me dedicaste la más radiante de tus sonrisas. Fue ése el segundo fugaz, volátil, incandescente, en que decidí que hoy iba a morir… en paz, con el recuerdo de tus ojos mirándome como si realmente me amaran. Tal vez fuera una ilusión, pero no quería llegar a mañana y que la realidad me despertara del más feliz de mis sueños”.
MALAVIA
La F1 de la actualidad.
Octubre 22, 2007
Aunque la Fórmula Uno evolucionó desde las competencias de Grand Prix de principios de 1900, la verdadera historia de la F1 empezó en 1947 con la normalización de reglas por parte de la FIA. La F1 ya no es lo que era, antes era un “deporte” que dominaba por su juego limpio por el carácter de los pilotos y por el buen ambiente que se vivía. Ahora vemos a cada rato investigaciones nuevas de la FIA, hemos visto el favoritismo de la escuderia McLaren a favor de Hamilton, cuando tenían entre sus filas a un bicampeón del mundo como Fernando Alonso. Ayer día 21 de octubre se vivió una carrera intensa y un tanto alocada, Fernando Alonso superó a Hamilton en la salida y se corroboró lo que todos pensamos que Fernando Alonso es mucho mejor piloto que Hamilton. Finalmente ganó Raikkonen un hombre que es difícil verlo sonreir, un hombre que no tenía tantas papeletas a su favor, pero demostró ser un gran piloto. A lo largo de esta temporada no sea ha visto involucrado en ninguna polémica y su escuderia Ferrari tampoco, eso demuestra la profesionalidad de una escuderia que llegó a Brasil casi sin esperanzas pero que estuvieron hasta el final.

Mickaël A.
Esas cámaras…
Octubre 13, 2007
Hoy viendo las noticias el periodista lanzó una pregunta y era esta: ¿Cuánto hace que no lleva a revelar un carrete?
A lo que me respondí a mi mismo ¿aún existen los carretes? Y es que la gran mayoría de la población usa cámaras digitales, ya no existe esa intriga con la que ibas a recoger las fotos al puesto de toda la vida y te enfadabas cuando veías que una foto salía mal, o se te saltaban las lágrimas por recordar ese viaje que duró tan poco.
Ahora nada más darle al disparador puedes ver si la foto te ha salido bien o no, ya no irás al puesto de toda la vida a que te revelen el carrete, no, ahora serás tu el que “revele” sus fotos, con tan solo enchufar la cámara al ordenador.
La intriga a desaparecido los recuerdos lagrimosos ahora solo son recuerdos pasajeros. La sensación y cosquilleo que te daba en la boca del estómago cuando tu madre te decía ¡vamos a llevar a revelar el carrete de las vacaciones! ahora tu madre ha cambiado esa frase por un simple: ¿cómo han salido las fotos?
Esas fotos pegadas a la pared con chinchetas se han convertido en imágenes fijas dentro de una pantalla. Mientras las cámaras de fotos y sus carretes recuerdan viejos momentos entre el polvo…

Mickaël A.
Madeleine, Yeremi y Sara
Octubre 10, 2007
Nunca una desaparición dio tanto de que hablar, y es que, diariamente saltan nuevos rumores sobre su paradero y sinceramente ya cansa. No digo que no se hable de ella, solo digo que en España más concreto en Canarias han desaparecido una niña y un niño y a estos no los veo en los periódicos ni en la tele y mucho menos escucharlos en la radio. Sinceramente con todo lo que se ha publicado y queda por publicar se podría hacer una novela bastante larga y por el momento con final abierto.
No digo que no se hable de ella, pero que hablen también de Yeremi y Sara y que no caigan en el olvido. Pero está visto que en este mundo el dinero mueve fronteras…

Mickaël A.
La vida en un vagón de metro.
Octubre 7, 2007
Si hay un espacio físico en el que se concentre la totalidad de la plural naturaleza humana, ése es un vagón de metro. Lo tengo comprobado y hablo desde la experiencia, ya que desde que aterrizó mi avión en Barcelona tuve que coger nada más y nada menos que tres trenes para ir al pueblo de mi familia, y otros tres para volver. Uno de esos trenes duró nueve horas y puedo decir que ví cientos de mundo diferentes y que ahora os expongo. En ningún otro sitio se puede atisbar el infinito del ser humano. Una calle, un bar, un campo de fútbol o una iglesia suelen reunir siempre a un conjunto de personas de la misma o similar condición, ya sea material, espiritual o ideológica. Pero el tren y/o el metro lo utiliza todo el mundo, hasta el que dispone de coche propio y busca evitar los atascos.Considero que el vagón de metro, a pesar de que siempre pueda parecer la misma caja contenedora y transportadora, es un baúl de historias diferentes que cambian de una parada a otra. Sólo en el metro se puede ver a un artista en busca de su gran oportunidad, a un borracho que trata de establecer conversación con quien no pueda escapar de sus garras, a un grupo de teatro en plena representación interactiva, la bondad de quien cede su sitio a una persona mayor, la desvergüenza de quien mira para otro lado cuando una embarazada busca un asiento inexistente, la euforia de un grupo de hinchas que viene de ver ganar a su equipo y empieza a botar hasta que el vagón se tambalea de un lado a otro, la vida rota de quien sencillamente pide para poder comer, la caradura de quien pide para poder ganar un dinero que no necesita para subsistir, la ilusión de una niña que va al zoo y se aferra con fuerza a la mano de su padre, los besos y arrumacos de dos enamorados, las discusiones o peleas de dos bandas enfrentadas, las lágrimas de una joven desconocida a quien no te atreves a preguntar qué le pasa, la oración de un joven con fe, la imaginación de un poeta que no para de mirar a su alrededor, la cercanía de alguien que te cuenta su vida en un par de estaciones y al que sabes que no volverás a ver jamás, los olores corporales de una masa apretujada en hora punta, la belleza insuperable de una chica a la que no le dirás nada… En definitiva, vida, alma, ser humano en esencia pura.A mí me han pasado cosas increíbles en un vagón de metro. He visto el infierno y el paraíso en un microcosmos que avanza sin parar, siempre en busca de la próxima estación, de la próxima aventura. Así, el otro día vi un ángel. Una guapa chica negra, que después de un rato en silencio, de repente empezó a predicar la grandeza de Jesucristo. En cuanto terminó de hablar, bajó la vista y volvió al silencio. Me dio mucha pena cuando una mujer que decía ir a misa comenzó a insultarla y a decir que ya estaba bien de que el metro sea “un circo de mendigos y predicadores”. Es una pena, porque la chica no dijo nada distinto de lo que el cura de su parroqia dirá en sus homilías… pero hay muchos cristianos que sólo lo son cuando van a misa, por desgracia.Yo no quiero que el metro sea un circo. Me conformo con que no deje de ser el espejo del alma humana en el que me miro para tratar de comprender la causa de que las personas seamos como somos: buenas y malas, felices o apagadas… infierno o paraíso. MALAVIA